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SEGUROS DE VIAJE ¿SÍ O NO?
VENTAJAS Y DESVENTAJAS DE LOS SEGUROS DE VIAJE

Cuando planificamos un viaje estamos pendientes de que todo salga lo mejor posible. Y por ello prestamos gran atención a elegir el mejor destino, seleccionar el medio de transporte más cómodo al mejor precio, un buen alojamiento, disfrutar de las más increíbles experiencias allá donde vayamos…

Es lo normal.

Sin embargo, en más ocasiones de la que nos gustaría, ocurren determinados sucesos que de seguro pueden dar al traste con todos nuestros preparativos y arruinarnos el viaje.

Aunque estos sucesos no los podamos evitar de antemano, sí que podemos tomar las medidas oportunas para que si suceden no den al traste con todos nuestros preparativos o que, cuanto menos, nos protejan de la mejor forma posible.

Y estas medidas pasan por la contratación de un seguro de viaje.

Está claro que cuando viajamos solo pensamos en disfrutar y no nos imaginamos que estos eventos desagradables puedan llegar a  sucedernos a nosotros. Pero ¿por qué no protegernos y evitarnos así mayores preocupaciones? Vamos a ver si merece la pena destinar una pequeña parte del presupuesto de nuestro viaje a cubrirnos de sucesos imprevistos y molestos.

 

Para no arruinar nuestro viaje conviene contratar un seguro que nos proteja frente a imprevistos Clic para tuitear

¿DEBES CONTRATAR UN SEGURO EN TU PRÓXIMO VIAJE?

Seguro que ahora mismo te estás preguntando ¿por qué debo contratar un seguro de viaje? Sin ánimo de ser exhaustivos pero sí rigurosos, aquí tienes algunos de los motivos más importantes para contar con un buen seguro para tu próximo viaje:

Cancelación del viaje: no puedo irme

Hemos organizado el viaje con tanta ilusión y esmero que creemos que nada en el mundo podrá impedirnos viajar. Pero… ¿es esto cierto?

Pues ya te adelantamos que no. Llámalo Ley de Murphy, mala suerte o simplemente cosas que pasan, pero la realidad es que, en más ocasiones de las que nos gustaría, nuestros planes pueden verse frustrados por causas ajenas a nuestra voluntad.

Aquí van algunas de ellas:

  • Problemas de salud: enfermedad que nos obligue a guardar cama, intervenciones quirúrgicas o complicaciones durante el embarazo.
  • Motivos laborales o de estudios: despido, incorporación a un nuevo empleo, presentación a oposiciones o la concesión de una beca.
  • Temas burocráticos o requerimientos oficiales: trámites de divorcio, llamada a una mesa electoral, suspenso de asignaturas.
  • Causas de fuerza mayor o extraordinarias: declaración de zona catastrófica del país al que vas a viajar o un acto de piratería.
  • Otras causas: perjuicios graves en tu hogar o que tengas que viajar solo porque sea tu acompañante el que deba anular.

Como ves, estas causas pueden ser más frecuentes de lo que pensamos. Nadie prevé tener que ser ingresado en un hospital o que te despidan fulminantemente de tu empresa. Pero, si no vas a poder viajar, al menos desearás recuperar el coste del viaje.

Asistencia médica: no me encuentro bien

seguros de viajeSi eres uno de los afortunados que cuenta con una salud de hierro pensarás que esto no va contigo, pero ¿también estás exento de sufrir una caída o una intoxicación?

Hemos planificado y reservado nuestro viaje, incluso hemos logrado viajar a nuestro destino pero ¿y si una vez allí tenemos cualquier percance sanitario?

¿Sabes cuánto cuesta la asistencia sanitaria en otros países? Por si no lo sabes, déjame que te de algunos datos sacados de Intermundial, aseguradora de referencia en este tipo de seguros:

  • Aunque es cierto que en los viajes dentro de la Unión Europea se puede utilizar la Tarjeta Sanitaria, esta solo cubre determinados centros concertados, no los centros privados, que son los más utilizados por los viajeros, ni tampoco incluye el traslado del enfermo al centro sanitario ni los gastos de repatriación en caso de necesitarlo.
  • Hay países en los que los gastos que nos puede suponer un día de ingreso en el hospital pueden duplicar el coste del viaje total, habiendo entre unos y otros una diferencia de hasta casi 3.000 euros.
  • En Argentina los gastos diarios de hospitalización son aproximadamente 627 euros.
  • Sin embargo, si nos ocurre lo mismo en Estados Unidos, el coste de un día en el hospital asciende a casi 4.000€.
  • Una resonancia magnética en Suiza nos costaría 123 euros, pero en Estados Unidos o Nueva Zelanda gastaríamos alrededor de 1.000 euros en la prueba. Estos costes también son muy elevados en países como Canadá, Japón, México o Tailandia.

¿Quieres arriesgarte? Yo creo que, por el pequeño coste que supone un buen seguro, no merece la pena.

Pero no es solo una cuestión de dinero. Estés donde estés, un seguro de viaje te garantiza asistencia médica de calidad, y sin añadir costes adicionales. Ya sea por una intoxicación alimentaria, por un catarro o por una mala caída, te gustará ser atendido en los mejores centros médicos de todo el mundo, incluyendo las pruebas diagnósticas.

Además, muchos seguros incluyen un intérprete para que puedas entenderte a la perfección con tu médico. Lo mismo sucederá si no disponen en el destino de los medicamentos que precisas. El seguro te los enviará lo antes posible.

Ya lo vas viendo más claro ¿verdad?

Problemas con el equipaje: ¿qué ha sido de mi maleta?

Después de los problemas de salud y de la cancelación o interrupción del viaje, los problemas con el equipaje son las incidencias más frecuentes.

Siguiendo con nuestro ejemplo, hemos planeado y contratado nuestro viaje, hemos viajado y llegado a nuestro destino sin ninguna complicación de salud pero… ¿qué ha sido de tu maleta? La aerolínea la ha perdido y, en el mejor de los casos tardará un tiempo en localizarla. Pocas cosas pueden arruinar tanto un viaje como no tener a tiempo tus pertenencias. Esas que has preparado con tanto mimo para llevarte a tu destino: tu ropa favorita, los zapatos más cómodos, todos tus bañadores, tus productos de aseo o, incluso, tus medicinas.

Y, hasta que la compañía aérea las localice y te las devuelva… tendrás que comprar lo necesario para continuar con tu viaje ¿verdad?

Si contratas un seguro de viaje, éste te reembolsará los gastos de los artículos de primera necesidad que debas comprar para continuar con tu viaje.

Pero, además, se encargarán de agilizar las gestiones con la aerolínea para que dispongas cuanto antes de tu equipaje.

Incluso en el caso que finalmente éste no aparezca, tendrás derecho a una compensación por los gastos o daños económicos que tendrán que ver con el contenido de tu equipaje.

Descubre las razones por las que debes contar con un seguro de viaje en tu próximo desplazamiento Clic para tuitear

Volver a casa antes de tiempo: este viaje no lo terminaré 

A veces no es cuestión únicamente de recibir una asistencia sanitaria de calidad sino que, desgraciadamente, será un viaje que no terminarás de disfrutar, no añadamos en esos momentos una preocupación más sobre cómo afrontar los gastos de un posible traslado o repatriación.

En estas ocasiones, el estrés de la situación ya es suficientemente complicado como para que merezca la pena pagar un extra en nuestro viaje para no tener que ocuparnos de nada más.

Para ponerte en situación, te dejamos nuevamente algunos datos que nos facilita Intermundial:

  • El coste de una repatriación varía dependiendo del país y del caso en cuestión. El precio medio de una repatriación desde Estados Unidos, Canadá o el Caribe es de unos 42.000€, pero puede superar los 100.000€ si se necesita un avión que cuente con equipo médico.
  • Según datos del MAEC, la asistencia sanitaria en países como Estados Unidos puede llegar a costar por más de 70.000 euros y un rescate por casi la mitad de esa cifra.
  • Tras el país norteamericano, otros de los estados donde la asistencia sanitaria es más costosa son Turquía (62.000 euros), Camerún (45.000 euros), México (28.000 euros), China (27.000 euros), Bolivia (23.000 euros), Marruecos (23.000 euros) o Fiji (23.000 euros).

Nuevamente, no merece la pena arriesgarnos ¿verdad?

Pérdida de servicios: ¿dónde duermo si no sale mi avión?

seguros de viajeEn otras ocasiones, las molestias vienen desde fuera de nosotros. Un avión que se cancela o retrasa seriamente, overbooking… muchas de ellas seguro que las has vivido en persona

Y esto nos puede causar perjuicios como pérdida de vuelos de conexión, noches extra, excursiones en destino que no podremos disfrutar, entradas de ocio que no usaremos, pérdida de reservas con coste en restaurantes, traslado en medios de transporte alternativos…

Si no quieres añadir más gastos a tu viaje, no lo pienses más y deja todas estas eventualidades previstas y cubiertas a través de un buen seguro de viaje.

Responsabilidad civil… uy, la he liado

Hemos viajado sin percances y no hemos sufrido ninguno de los imprevistos que hasta ahora hemos mencionado. Estamos tan emocionados que vamos a celebrarlo. Preparamos nuestras mejores galas, nos arreglamos y salimos a celebrarlo. Pero… nos hemos dejado encendida la plancha con la que hemos atusado nuestro vestido y sí ¡la hemos liado! Y ahora toca hacerse cargo y pagarle al hotel los daños causados.

Que estos pequeños despistes, que a todos nos pueden suceder,  no nos dejen un mal recuerdo de nuestro increíble viaje. Si hemos contratado un seguro de viaje con cobertura de responsabilidad civil nos quedaremos tranquilos porque la aseguradora se hará cargo de los costes y trámites.

Países en los que es obligatorio: no queda otra

Si con todas las razones que te hemos dado hasta ahora aún no te hemos convencido (cosa que, sinceramente, nos extraña) debes saber que hay países que no podrás visitar si no cuentas con el correspondiente seguro de viaje. Generalmente la exigencia mínima es en cuanto a asistencia sanitaria y repatriación.

  • Ecuador: a partir del 10 de septiembre de 2018,  quienes vayan a viajar a Ecuador tendrán que cumplir con la Ley Orgánica de Movilidad Humana por el tiempo en que se mantengan en territorio ecuatoriano. Todo extranjero deberá presentar en migración un certificado, factura o comprobante de contar con un seguro de viaje internacional válido en Ecuador y durante toda la estancia en el país. Según recomendaciones del Ministerio de Exteriores de viaje a Ecuador, “conviene que dicho seguro sea lo más amplio posible, con cobertura extensiva de gastos médicos y que incluya la repatriación a España”
  • Cuba: para entrar en Cuba es obligatorio disponer de una seguro de viaje a Cuba con una amplia cobertura de gastos médicos, de repatriación y de asistencia 24 horas. Y es que las principales incidencias en viaje en la isla están relacionadas con asistencias médicas por enfermedad o accidente y robos de equipaje. Por otro lado, la atención sanitaria a turistas es independiente de la que reciben los ciudadanos cubanos y se ofrece en centros del sistema Servimed. En ellos, el pago suele hacerse en efectivo y el coste puede llegar a ser elevado, especialmente en el caso de urgencias y hospitalización.
  • Rusia y Bielorusia: para la obtención de un visado, se debe acreditar la contratación de un seguro de viaje con una cobertura médica que pueda hacer frente a cualquier contingencia, incluida la repatriación.

Desde febrero de 2017, los españoles que deseen viajar a Bielorrusia durante un máximo de cinco días no necesitarán un visado siempre y cuando cumplan una serie de requisitos, entre los que se encuentran el seguro de viaje. Esta póliza debe tener un límite de garantías mínimo de 10.000 € y tener validez en el territorio bielorruso, ya que muchos seguros no incluyen este país.

  • Argelia: para solicitar un visado para entrar en Argelia, el consulado o Embajada requiere, entre otros documentos, un seguro de viaje que debe cubrir un mínimo de días de estancia según el objetivo del viaje, aunque éste sea por una estancia inferior.
  • Irán: para tramitar la visa para viajar a Irán es necesario aportar un seguro de viaje.
  • Espacio Schengen: contar un seguro Schengen nos permite obtener la visa para viajar por estos 26 países por un máximo de 3 meses en un periodo de 6 meses sin tener que realizar gestiones adicionales para cada uno de ellos. Por otro lado, para visitar uno de los cinco países de la Unión Europea que no pertenecen al espacio Schengen (Bulgaria, Rumanía, Chipre, Irlanda y el Reino Unido), se necesitará solicitar un visado aparte para cada uno de estos países.

El seguro Schengen tiene que cumplir una serie de requisitos mínimos. Hay países que requerirán una carta proporcionada por tu compañía de seguros que refleje que la póliza cumple estas condiciones.

Hay 43 países que no pertenecen a la Unión Europea (Argentina, Chile, Venezuela, Brasil, Colombia, México, Estados Unidos, Canadá, Australia, Nueva Zelanda, Japón y Corea del Sur, entre otros) cuyos ciudadanos no necesitan visado Schengen para viajar, pero a dichos ciudadanos se les exigirá un seguro de viaje con las mismas condiciones que el que se exige para obtener la visa Schengen. Una vez en el espacio Schengen, tendrán lo mismos derechos que el titular de un visado Schengen.

LO PEOR QUE TE PUEDE PASAR SI NO CONTRATAS UN SEGURO DE VIAJE

Si ya tienes algunos años y varios viajes a tus espaldas, es difícil que no conozcas a alguien que haya vivido alguna de estas desagradables circunstancias o que incluso seas tú mismo el que ha tenido que vivirla en sus propias carnes.

Desde luego que el resultado no habrá sido igual de satisfactorio para aquellos previsores que contaban con su seguro de viaje que para aquellos que no lo previeron o se sintieron afortunados de haberse ahorrado ese dinero.

Si aún eres muy joven es probable no hayas tenido ninguno de los inconvenientes que te hemos mencionado y creas que no es posible que a ti te ocurra ninguna de estas cosas. Créenos, nos alegramos por ello. Pero sé sincero y dime si te ves totalmente inmune a alguno de estos sucesos:

  • Que te roben o pierdas la mochila con tu portátil y tu nueva cámara de fotos. Esto multiplicaría por 5 el valor de un seguro de viaje que cubriera el equipo electrónico.
  • Que un familiar sea ingresado en un hospital con un pronóstico grave (o peor aún) y tengas que volver rápidamente a casa pagando todos los gastos de coger el primer avión que te lleve de regreso junto a los tuyos.
  • Que sufras una caída tonta o un ataque de apendicitis y no sepas ni cómo llamar a casa para pedir el dineral que te exigen en el hospital para poder atenderte.

Pues déjame que te haga yo la conclusión. Te habrás ahorrado unos euros en el coste del seguro, pero después de planificar al céntimo todo tu viaje ¿vas a dejar que lo arruine el más mínimo inconveniente?

¿Compensa asumir el riesgo de arruinar nuestro viaje por el coste que supone un seguro de viaje? Descubre la respuesta Clic para tuitear

LO PEOR QUE TE PUEDE PASAR SI CONTRATAS UN SEGURO DE VIAJE

Has incrementado algunos euros tu presupuesto de viaje y al final:

  • Has viajado en fechas y a tiempo
  • No te has puesto enfermo ni has sufrido ningún accidente
  • Nadie te ha robado y tus maletas han aparecido a tiempo
  • No has recibido noticias de casa sobre la mala salud de ninguno de tus familiares

En ese caso solo nos cabe… ¡¡darte la enhorabuena!!

Como en todos los seguros, lo bueno es no tener que utilizarlos. Pero ¿no te quedas mucho más tranquilo sabiendo que lo tienes todo cubierto?

QUÉ DEBES TENER EN CUENTA A LA HORA DE CONTRATAR TU SEGURO DE VIAJE

No nos cabe duda que si te has leído este post desde el principio, a estas alturas estás más que convencido de que merece la pena destinar un pequeño porcentaje del total del presupuesto del viaje para garantizar el éxito total del mismo.

Y, como ya estás decidido a viajar con seguro a partir de ahora, vamos a darte las claves de lo que has de tener en cuenta:

  1. Duración del viaje: adapta tu seguro lo más posible a la duración de tu viaje. No escatimes en días pero tampoco te pases. Así tendrás un seguro completo y al mejor precio.
  2. Destino del viaje: como has visto en apartados anteriores, cada país tiene sus propios requisitos y sus diferentes características. Tenlas en cuenta a la hora de decidirte por un seguro de viaje.
  3. Límite de días para la contratación del seguro: según el viaje o la aseguradora, deberás contratar tu seguro con una antelación mínima a tu viaje.
  4. Compañía de tu viaje: ten en cuenta si viajarás en grupo, en familia, en solitario. Esto puede influir en el tipo de seguro que más te convenga.
  5. Gastos que cubre el seguro: no todos viajamos de las mismas formas ni tenemos las mismas necesidades. Personaliza el seguro lo más posible. No sirve de nada contar con coberturas que no te aportan nada y a cambio no disfrutar de otras que para ti pueden ser imprescindibles.
  6. Tipo de viaje: crucero, uno o varios países… De ello puede depender el tipo de seguro, las coberturas y el coste.
  7. Actividades a realizar en destino: deportes, actividades de riesgo… Muchas de estas características deben ser tenidas en cuenta. Probablemente incrementen el coste del seguro, pero ya que lo contratas debes de estar protegido.

NO ES SOLO UN SEGURO DE VIAJE, DEBE SER UN BUEN SEGURO DE VIAJE

Si ya has decidido que es importante viajar seguro y protegido, vamos a ir todavía un paso más allá.

Ya que te vas a gastar una parte de tu presupuesto de viaje en un seguro, asegúrate que sea un buen seguro: aquel que cubra todos los hitos de tu viaje y sea el más adecuado para tus necesidades.

En IAG7 Viajes te asesoramos en todos los aspectos de tu viaje, incluida la protección frente a eventualidades antes o durante el mismo. Por eso, nosotros solo recomendamos los mejores seguros de viaje.

Actualmente trabajamos con dos de las marcas de referencia en el sector de los seguros de viaje: Intermundial y Europassitance.

Puedes encontrar toda la información relativa al seguro que desees contratar en sus distintos canales de venta. Pero, si realizas tu viaje a través de una consultora especializada como es nuestro caso, nuestra recomendación es que te dejes asesorar por tu especialista en viajes quien es la persona adecuada para ayudarte a seleccionar el seguro que más te convenga en función de tu tipo de viaje y tus necesidades.

Viajamos para disfrutar de las vacaciones soñadas o para acudir a una importante cita de negocios. En ambos casos es igual de importante lograr cumplir con el objetivo de nuestro viaje.

Nadie comienza un viaje pensando en que algo puede salir mal pero la experiencia nos demuestra que, en más ocasiones de las que nos gustaría, pequeños o no tan pequeños sucesos pueden arruinar el viaje que llevamos tanto tiempo preparando.

Si bien estos inconvenientes son en la mayoría de los casos inevitables, sí que podemos protegernos frente a ellos y asegurarnos que nos causen el menor perjuicio posible. Y la forma de conseguirlo es contratar un buen seguro de viaje que cubra todas nuestras necesidades.

De nada sirve planear minuciosamente cada aspecto de nuestro desplazamiento y luego, por ahorrarnos un pequeño porcentaje de nuestro presupuesto, quedarnos sin el viaje… y sin el dinero.

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